Blog dedicado a la Psicoterapia, al Crecimiento Personal y a la Musicoterapia.

La Psicoterapia es la aplicación de técnicas psicológicas con la finalidad de ayudar a las personas a modificar estructuras y patrones de comportamientos no deseados, a conocerse mejor y a descubrir y resolver sus conflictos emocionales. Indicaciones de la Psicoterapia: Estrés, ansiedad, inseguridad, inmadurez, problemas con los hijos, baja autoestima, obsesiones, miedos, malhumor, depresión, estados de tristeza, y problemas de pareja.

La Psicomusicoterapia es una técnica terapéutica que utiliza diversos tipos de música para influir en el ser humano tanto física como psíquicamente. Es muy efectiva en tratamientos de relajación, estrés, insomnio y baja autoestima.

6.17.2010

La Música, el Sonido, el Ruido y el Silencio en Psicoterapia
Los beneficios terapéuticos de sonidos musicales ya a nadie sorprende, pero no sólo la música se puede utilizar con finalidades terapéuticas, también se pueden emplear sonidos no musicales, “ruidos” específicos y canalizados y los silencios, todos estos componentes junto con la música al incidir en el ser humano tanto física como emocionalmente son muy beneficiosos para utilizarlos en terapia.

EL SONIDO
Desde el punto de vista de la física, el sonido es el resultado de un cuerpo en movimiento vibratorio, produciendo la sensación sonora en el oído. Sólo se perciben aquellos sonidos que el cerebro es capaz de interpretar. A la percepción sonora interviene el factor fisiológico y psicológico.

El aire es el transmisor de las vibraciones originando ondas sonoras por las cuales se propaga el sonido, siendo el oído el órgano receptor y transductor. Las ondas sonoras llegan al tímpano que vibra a su vez y comunica primero sus vibraciones a la cadena de huesecillos hasta la base de la membrana situada en la llamada ventana oval, donde el sonido es amplificado entre 40 y 90 veces, la onda de pulsión se propaga dentro del caracol a través de un líquido viscoso hasta alcanzar otra membrana conectada a un sistema de fibras fijas, cuyas deformaciones elásticas estimulan las terminaciones de los nervios auditivos, las señales de naturaleza eléctrica generadas de esta manera son enviadas al cerebro y se convierten en sensación sonora. El cerebro conserva el recuerdo de la sensación sonora a corto y a largo plazo, pudiéndola recuperar. El oído primero percibe un sonido inconcreto que dura aproximadamente 1/20 partes de segundo, seguidamente selecciona las ondas sonoras que son transformables, sólo habrá sonido cuado haya una sensibilidad a las ondas producidas por un movimiento vibratorio determinado, el sonido, por lo tanto, es subjetivo, no todas las personas tienen la misma capacidad para percibirlo en sus principales variantes: altura, intensidad, timbre y duración.
La altura determina el sonido agudo o grave, los movimientos vibratorios de frecuencia elevada originan sonidos agudos, los de baja frecuencia sonidos graves.
A través de la intensidad se diferencia el sonido fuerte y débil. La intensidad mínima es la del umbral de audibilidad y la máxima la denominada umbral del dolor.
El timbre permite diferenciar dos sonidos de igual altura e intensidad pero de diferente procedencia.
La duración es el período de tiempo que dura un sonido.

Las ondas sonoras bajas son más largas y ocupan más espacio que las ondas sonoras altas, los sonidos musicales de frecuencia alta actúan en los procesos cognitivos, los de frecuencias medias en las funciones neurovegetativas y los de baja frecuencia influyen en la conducta motora.

El oído empieza a desarrollarse en la décima semana de gestación y a los cuatro meses y medio ya es funcional. El médico francés A. Tomatis descubrió que el feto escucha sonidos en el útero. El embrión percibe sonidos de baja frecuencia como: ritmos cardíacos, rumores internos, respiración, la voz de la madre, etc. Estos sonidos son muy importantes para el desarrollo del bebé.

Los sonidos proceden de la naturaleza, del cuerpo humano o pueden ser inventados por el hombre. La música es la combinación y sucesión de sonidos organizados creados por el hombre.

El sonido se transmite a través de todos los medios naturales: líquidos, gaseosos y sólidos. En el vacío no puede propagarse.
Cuando los sonidos nos son desagradables los denominamos ruidos.

EL RUIDO
El ruido se diferencia del sonido porque sus vibraciones son irregulares, de corta duración y cuando las sensaciones auditivas de altura y tono no pueden percibirse. Se considera que un ruido es peligroso para la salud a partir de los niveles de 80 dB.

El ruido se produce cuando hay una superposición de sonidos discordantes sin ninguna relación ni regularidad. También se puede considerar como ruido un sonido muy fuerte, abstracto, sonidos musicales que no sepamos interpretar y que nos sean desagradables, etc.

La música que se percibe como sonidos disonantes puede ser útil, en sesiones terapéuticas, para hacer aflorar, entre otras cosas, la agresividad siempre que la utilice un profesional, se hayan verificado sus beneficios terapéuticos y se realice con una intensidad débil. Hay que tener en cuenta, cuando se tenga que escoger un estilo de música para una sesión de psicoterapia, que las sensaciones auditivas son subjetivas, variando en cada individuo.

Estar expuestos diariamente a ruidos nos puede provocar enfermedades serias. Hay trabajos que se desarrollan realizando mucho ruido y si no se toman las medidas necesarias pueden producir dolencias relacionadas con la sordera. También las puede originar la costumbre, principalmente por parte de la población joven, de escuchar música con un volumen muy alto. El ruido que impida el descanso nocturno es muy perjudicial pudiendo producir serios trastornos psíquicos. Diferentes investigaciones realizadas sobre la consecuencia del ruido en las personas, se ha podido comprobar que las que habitaban cerca de los aeropuertos presentaban cambios en el sistema nervioso y cardiovascular, provocando diversos tipos de patologías como: estrés, ansiedad, hipertensión, insomnio, poco rendimiento escolar y laboral o sordera. También destacaron cómo este ruido incidía en el peso inferior de los niños al nacer.

El ruido produce un efecto psicológico y fisiológico negativo causando enfermedades, a diferencia del sonido armónico cuyas vibraciones son regulares, siendo muy efectivo en el tratamiento terapéutico.

Un ruido o un sonido repetitivo molesto, podemos intentar neutralizarlo y aislarnos de el escuchando música, leyendo un libro ameno, o haciendo cualquier actividad en la cual tengamos que estar muy atentos al realizarla, de esta manera podremos desviar hacia otro objeto la atención del sonido desagradable.

EL SILENCIO
El silencio se puede definir como la carencia de sensaciones sonoras. El silencio total no existe ya que los seres vivos producen sus propios sonidos (latidos del corazón, circulación sanguínea, respiración, etc.)

Muchas veces, nos vemos obligados a la escucha involuntaria de música, (en los andenes de las estaciones de transporte público, en consultas médicas, en grandes almacenes,…) aunque estos sonidos musicales que nos vienen del exterior no se relacionan como perjudiciales para la salud ya que no se consideran como ruidos, nos pueden molestar dependiendo del estado tanto físico como psíquico en que nos encontremos. Para evitar que estos sonidos nos incomoden podemos hacer ejercicios aritméticos, pensar una solución para aquel problema que aún tenemos pendiente, repasar la agenda,…

El silencio puede ser positivo y negativo, el positivo está lleno de confianza, de paz interna, libre de cualquier peligro tanto físico como psíquico, mientras que el silencio negativo conlleva estados de angustia, de dolor, de amenaza y de miedos.

La música es la combinación y sucesión de sonidos organizados, pero en la música también existen silencios. Los silencios musicales equivalen a la ausencia de sonidos. Los silencios inicialmente no formaban parte de la expresión musical, sino que más bien se utilizaban para dar un descanso al intérprete. Posteriormente, al silencio se le dio un valor expresivo dentro de la obra musical, ya no era un simple descanso sonoro, sino que fue tratado como un elemento más dentro del contexto sonoro de la composición musical.

Tanto el silencio como el lenguaje no verbal en psicoterapia es muy importante tenerlos en cuenta, pues el paciente nos puede estar expresando, a través de estos medios, lo que no nos puede manifestar abiertamente con el lenguaje verbal.

En nuestra sociedad rodeada de tantos ruidos, sería conveniente disfrutar de períodos de silencio para mantenernos sanos tanto física como psíquicamente.

El sonido, el ruido determinado y dirigido y el silencio junto con la música son de gran utilidad para utilizarlos en terapias analíticas y de crecimiento personal, debido a la influencia que ejerce en el individuo tanto física como psicológicamente.

Georgina Bermejo